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10 de noviembre de 2025

Asumo


Asumo las calladas paradas de autobuses,

las aceras raídas por el paso del tiempo,

los bancos ahogados por la lluvia

y aun la congoja indefinible de una tarde de otoño.


Acepto los combates en que muere la tarde

a solas con sus vientos, arrastrando su tedio,

acumulando pena en viejos corazones

enfermos de amargura.


Asumo la grandeza de la vida

y también la batalla que plantea.


Me someto cordialmente a largos soliloquios

pronunciados a diario por amables vendedores

de electrodomésticos de inmensa sofisticación,

mientras mi anciano (casi niño) corazón

me exhorta incansable a la impostergable huida.


Asumo la nostalgia.


Pero no me es posible,

por más que os empeñéis,

adultos míos,

asumir incautamente mi edad de persona seria

y mi reputada posición de obrero respetable

abrumado por el peso de las obligaciones sociales.


Decidme:

¿Cómo puedo sonreír satisfecho

mientras miles de rostros con sonrisas fingidas

me acechan desde las sombras del neón

en espera de una oportunidad ventajosa

que les permita acuchillar definitivamente

mis esperanzas

                         mis sueños

                                           mis ciudades?

13 de octubre de 2025

Hay cadenas que no pueden ser vistas

 

Hay cadenas que no pueden ser vistas.

Cadenas imposibles que no pueden romperse.


Siento en torno muros asfixiantes,

informes muros carentes de estatura

y por incomprensibles, insalvables.


Hay círculos nunca definidos

cuyo aro inconcebible disminuye

con el paso implacable de las horas

cerrando más y más el invisible anillo.


Y el aire se enrarece, las palomas

se alejan hacia mares respirables.

Se ahogan las palabras, caen las manos

entregadas a un caos subterráneo.


Y no es posible la huida. 

                                   No habrá túnel

que lleve a la esperanza.


Sólo yo soy mi cárcel, mi condena.

De El Rostro ProhibidoPoemas de @S_Borao_Llop

19 de septiembre de 2025

Tal vez sea mejor buscar un fuego



Tal vez sea mejor buscar un fuego

y echarse a navegar entre las brasas

para así rendir culto a las cenizas.


Y luego renacer.


Proféticamente renacer

para surcar el nuevo firmamento

sin fuegos fatuos ni estrellas engañosas

ni efímeros efluvios de rocío

bañando la espesura estremecida.


Renacer y sentir sobre la carne

la brasa de otra carne despertando

flamígeros volcanes en reposo.

De El Rostro ProhibidoPoemas de @S_Borao_Llop 

17 de septiembre de 2025

Siempre nuestro yo espera allá a lo lejos


 

Siempre nuestro yo espera allá a lo lejos,

al otro lado de los montes, en otra encrucijada,

siempre en la distancia, 

en la inmensidad.


Y un suspiro fugaz se nos escapa,

pero es ya tarde y hay que regresar

a lo cotidiano, a lo absurdo,

a esta existencia urbana que es apenas la sombra

de una muerte aplazada que desgrana

esos inapresables minutos que nos van alejando

de ese otro nuestro yo que espera en la distancia

dormido, yacente, acaso ya sin la menor esperanza...

De El Rostro ProhibidoPoemas de @S_Borao_Llop 

14 de septiembre de 2025

Resaca


 

También

el fondo de mi copa está vacío.


Como las noches

    Como los días

        Como los árboles del patio

               Como la vida


Tan sólo la resaca

permanece.

De El Rostro ProhibidoPoemas de @S_Borao_Llop  

7 de septiembre de 2025

No me quedan auroras que ofreceros


 

No me quedan auroras que ofreceros.


Nunca regresaremos de esas tierras de humo

donde yacen calcinados los arcángeles

y una flor es un símbolo de infamia.


No me quedan ibones ni amapolas,

ni el destello fugaz de un arco-iris.


Tan sólo lluvia triste en los bolsillos.

Otoños.

Cánceres de paloma desplumada.


Y a lo lejos un sol que se desmaya

tiñendo de silencio los campos desolados.

De El Rostro ProhibidoPoemas de @S_Borao_Llop  

5 de septiembre de 2025

No mires a los ojos de los maniquís



No mires a los ojos de los maniquís.

Sus ojos son la senda incomprensible

hacia mundos terribles nunca presentidos.


Todo en el aire parece agazapado

como en espera de un único movimiento en falso

para saltar definitivamente sobre tus últimas moradas.


Los maniquíes no saben hablar.

No es probable que uno de ellos se decida a amar.

Nunca podrás sembrar la dulzura en sus almas

porque sus almas están hechas de plástico.


Sus frías manos nada harán renacer.

El coágulo incoloro de sus rostros,

la rigidez enfermiza de sus miembros,

la quietud infinitamente repetida,

pueden causar lesiones en el corazón poco habituado

del incansable espectador de platea.


Pero no mires jamás a los ojos de los maniquíes

o tu alma podría hundirse en el fondo sin fe de los espejos

o peor, diluirse

en el cosmos sin fin de las regiones quietas.

De El Rostro ProhibidoPoemas de @S_Borao_Llop  

30 de agosto de 2025

Naufragios


¿De quién fueron los ojos que nos hicieron náufragos?

¿De quién fueron las manos que, gaviotas, 
se posaron en nuestras playas-manos,
con frenesí de pico, con suavidad de arena?

¿De quién esas palabras que nos revelaron tempestades
para luego acallar el ladrido del viento
con un sordo rumor de murmullo metropolitano
o simplemente un gesto
de insoportable derrota?

¿De quién fueron las lágrimas el día funerario
en que horrorizados vimos (cuatro sombras malas lo llevaban)
pasar amortajado y con los ojos terriblemente abiertos
el cadáver silente de la fiebre?

¿De quién fue aquella carne
de quién
salada
de quién
caliente...?
Dime que volverás cuando la noche acabe,
cuando la noche...

¿De quién fueron las horas del insomnio?
¿De quién las pesadillas, las volcánicas horas de deseo?

Alguien duerme en un balcón, a la intemperie,
y cuando yo me asomo, se oculta tras la cortina
del día soleado, de las calles mojadas o repletas de gente.

Pero en las rocas, el mar está esperando.

27 de agosto de 2025

El ojo


Múltiples son las líneas de mi mano.

Pero es el ojo
(con ese ir y venir de pestañas,
con ese aleteo de otoños y cielos,
con esa tristeza que adivinas)
el único vigía.

En el ojo cansado
nacen mil miradas que se bifurcan,
se extravían, indagan, se resignan
y convergen
hacia un único cosmos,
hacia una rebelión de estrellas,
hacia un pálido ojo que contempla,
fijo,
el ojo que le mira. 

23 de agosto de 2025

Espuelas


La vida tiene espuelas, aguijones
que incitan al olvido, a la distancia.

Tiene cánceres negros que horrorizan capullos,
indoloros venenos que van sembrando ausencias,
hermosas alboradas que se ahogan en sombras.

Hiere siempre certera las zonas más sensibles.
Sobrecoge su empuje de tormenta implacable.

Tiene espuelas la vida y las clava en los costados
con frenesí de fiera, con disimulo de ángel.

Tiene aguijones suaves y cuchillos de almíbar
y sobre todo, fuego, fuego que quema el alma.

¡Pero es tan dulce a veces el fragor de las llamas!

21 de agosto de 2025

Como uno de ellos


A veces me sorprendo

hablando como uno de ellos.


Gesticulando, opinando, debatiendo,

enteradamente, como uno de ellos.


Como uno de ellos caminando con prisa,

absorto y concentrado, entre vastas multitudes

idénticamente extraviadas.


Lacónico, evasivo, como uno de ellos.


Forzando una sonrisa que oculte las heridas,

o que al menos disimule el sufrimiento;

interpretando, como uno de ellos.


A veces me sorprendo

con un odio en los ojos. 

Como uno de ellos.

A veces me sorprendo imitándoles,

aparentando una felicidad que me es ajena.


A veces el espejo me devuelve

el rostro inexpresivo que delata su sello.

(Entonces, acaso nada imito, acaso soy uno de ellos)


Es cuando me horroriza la ausencia de sorpresa,

el gesto que denuncia que los años no cejan

y el tiempo, poco a poco, me transforma,

pérfida, insoportablemente, en uno de ellos.

De El Rostro ProhibidoPoemas de @S_Borao_Llop

19 de agosto de 2025

Astro en ruinas


Astro

en 

ruinas.

        ¿Era yo?


Caída

nieve

por los pasamanos de los túneles.


Por las aceras

vaga

(vagamente)

una sombra

sin sombrero

sin americana

sin corbata

Acaso un único zapato garabateando

ensuciando la nieve

negra

del descenso interminable

a la caverna

ciega

de luz.

Nieve

copo a copo

vestida ya de blanco

la arboleda de dolor donde perdimos

para siempre para siempre para siempre

                              la inocencia.

28 de julio de 2025

Perdida barquichuela

 


¿Quién te devolverá el rumbo, perdida barquichuela?


Si hubo un tiempo de calma, suave brisa,

si hubo una mar sumisa, claras aguas

cálidas, transparentes...


Hoy es negra la mar, fieras las olas

y ese sol inclemente allá en lo alto

y esa sal acrecentando el dolor en tus heridas.


Todo es un elevado acantilado en torno

y allá arriba no hay nadie, no hay un rostro

en cuyos ojos reflejarse, ni una mano

que pueda rescatarte de ese mar en tinieblas.


¿Qué mapas consultar? ¿Qué brújulas? ¿Qué estrellas?

¿Qué otro azul navegar? ¿Qué otra quimera?

¿Dónde fueron los puertos del pasado?

¿Dónde aquellos océanos de almíbar y promesas?


Oscuridad sin nombre y algas muertas

y el frío entre los huesos. Sentencia impronunciable

pero cierta.


Como el embate fiero de las olas

que allanan la paciencia de las rocas.


Como el recuerdo atroz de los días veloces

que quedaron atrás entre poemas olvidados.

De El Rostro ProhibidoPoemas de @S_Borao_Llop

27 de febrero de 2020

A veces se abren los ojos de repente


A veces se abren los ojos de repente.

Entonces, deslumbrados,
heridos por la luz,
nos negamos a mirar el sol
y seguimos andando entre tinieblas.

Pero el súbito destello
se queda tras los párpados cautivo
y viene perforando los sentidos,
insinuando inquietudes.

Y ya nada es igual. Todo aparece
impregnado de falsas certidumbres,
sembrado de certeras falsedades.

19 de septiembre de 2018

Te arrancarán del sueño a medianoche


Te arrancarán del sueño a medianoche.
Serás conducido por hostiles corredores.
Te verás empujado hacia una luz simulada.
Traspondrás puertas marcadas con sus signos,
signos ajenos que no podrán conmoverte.
Visitarás alcobas nocturnas que te sumirán en el dolor.

Te robarán el sueño, serás uno de ellos.

Luego, al alba, te arrojarán de nuevo entre las sábanas
y creerás haber sufrido una funesta pesadilla,
pero solo hasta que el espejo te devuelva el saludo
de unos ojos que no serán tus ojos,
que serán los ojos intrusos de un extraño,
ojos cronómetro que irán restando los segundos
que te separan del silencio definitivo.

8 de agosto de 2018

Palomas


¡Ah, palomas que un día sobrevolasteis mi ciudad!

¡Qué solos están hoy los bancos de la plaza!
Qué inhabitados los rosales y las fuentes
y aun la gravilla del sendero que un día vio alejarse
mi sueño adolescente, la esencia inapresable
de esa otra, mi ciudad, que aún duerme entre las calles,
que calla cuando el alba desparrama sus carnes
sobre las turbulentas avenidas
sembrando el caos, la acelerada rutina,
el presuroso tránsito cuyo destino es sólo aparente.

18 de julio de 2018

En algún lugar hay una tumba


En algún lugar hay una tumba
de la que no recuerdo el nombre
ni aun el rostro
sino por viejas fotos.

Fotos en blanco y negro y un dolor a extirpar,
huellas que permanecen
allende las fronteras del olvido.

En algún lugar al borde del camino
una cruz sin madera ni epitafio 
se levanta evocando...

Asesinado y asesino son un único rostro
y una línea de tumbas sucesivas
va marcando el destino del viajero.

Falsos cielos se forja el asesino
donde huellas imitan cicatrices
y el semblante refleja las facciones
de aquel otro que yace en el recuerdo.

Falsos cielos que al alba se derrumban
dejando al descubierto
las heces del pasado.

15 de enero de 2015

Ahora ya hasta los parques son hostiles

Ahora ya hasta los parques son hostiles.

Todo me lo cambiaron.
Los árboles, impíos, me violentan
desde el faro impersonal de su estatura.
No tiembla ni una hoja.
(Pero ¿no eran los árboles
movidos por el viento del otoño,
mis viejos aliados?)

No. No era esto. El verde
es un verde yacente, casi decapitado.
Ni una flor me amenaza
con su efímero roce, con su breve fragancia.

No consigo encontrarme.
Todo me lo cambiaron.

Hay viejos en silencio y bancos despintados
y piedras que destellan y macizos de flores
sin la antigua belleza que impregnaba sus pétalos.

Hay niños bulliciosos y mujeres cansadas,
y mientras, lentamente, el verano agoniza.

No, no era así; los parques de otro tiempo
solían ser refugio, atalaya, horizonte...

Pero hoy los parques niegan ese ansiado consuelo.
Tal vez sea yo el muerto.

Ahora las piedras callan
y los viejos, los bancos, los frondosos rosales,
rechazan mi amargura con un rictus cansado.

Todo me lo cambiaron y la tarde declina
y la sombra insinúa el inflexible retorno.

Todo murió y las calles
(hoy de nuevo enemigas)
van quemando la estela de ese amargo regreso
al lugar donde yace mi cuerpo destronado.


14 de septiembre de 2012

Crepúsculo


En esta hora tan triste del crepúsculo
en que el pausado viento invita a la nostalgia...

En este largo instante en que la noche
copula con el día antes de asesinarlo
cual mantis religiosa...

En este lapso mágico de sombras huidizas,
de agónicos gemidos de un sol que se desmaya,
de vagos resplandores allá en el horizonte...

Es preciso callar.

Es preciso detener la mente,
dejar por un momento que el tiempo se adormezca
y el olvido se adueñe las luchas cotidianas.

Es necesario callar y someterse
a la cruel dulzura de tanta maravilla
y aprender los misterios apenas presentidos
por el alma que yace en el pecho asustada,
impresionada acaso por lo majestuoso
de esas fuerzas amantes y enfrentadas.

Es preciso contemplar en calma
ese amor voluptuoso y homicida,
ese orgasmo de dioses silenciosos
condenados a dar muerte con su vida.


2 de junio de 2012

Perdido


Perdido
en los laberintos de la niebla,
sueño,
y todas las cabezas
se me esfuman
al intentar acariciarlas.

Desaparecen, sí,
y todo lo que queda
es el roce insinuado,
el labio arrebatado,
el enorme vacío
tan sólo quebrantado
por esa llama,
por esa llaga,
por ese olvido adivinado,
por el cuchillo ensangrentado
                                    de recuerdos
                                        de recuerdos
                                             de recuerdos


Publicado en el libro Poemas Quietos (Ed. Mizar)
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