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10 de abril de 2012

Las piedras me hablan de ti


Camino mi ciudad, que es todas las ciudades,
como una sorda búsqueda, como un inexplicable
tránsito hacia otro mundo que me llama.

Camino por sus calles centenarias,
por sus veredas pardas de ceniza,
camino sobre las huellas que dejaron
nuestros pasos en las mismas calles,
en tantas calles que nos contemplaron
desde el silencio antiguo de su historia.

Los vastos edificios de otro tiempo
acompañan mis pasos desvelados.
Los muros que perfilan mi nómada delirio
me hablan de los instantes compartidos,
me repiten tu nombre inolvidable.

No soy yo: son las piedras
que me gritan tu nombre en cada esquina.


Publicado en Al_Andar, Mis poetas contemporáneos y en el libro electrónico Camino al andar

14 de marzo de 2012

Isla


En torno, las aguas
me dibujan.

Pasan, humedeciéndome,
dejando en mis arenas
una leve nostalgia,
una caricia líquida.

Azules y marrones
me someten,
azotan mis riberas
me aman y se van
condenándome
al eterno recuerdo.

Inmóvil, en el centro
de la corriente, existo.

Porque el río me contiene
y me abraza
resulta tolerable
la quietud de mis playas.


Publicado en Al_Andar, el e-book Camino al andar y en el libro Sensibilidades-Primavera 2002

28 de diciembre de 2011

Habitaciones


Habitaciones que se bifurcan,
que se multiplican y no terminan.
Que son distintas y son todas la misma.

Pasillos que no conducen ni extravían.

Helados muros que devuelven, indiferentes,
el eco angustiado de mi voz que te llama.

Y en el medio de todo
mis pasos, quietos, sin destino,
mi alma yacente, precipitada
en el abismo de tu ausencia.


Publicado en Inventiva social y en el libro electrónico Camino al andar

2 de noviembre de 2011

En la noche más pérfida y brumosa


En la noche más pérfida y brumosa,
por los puñales del dolor cegado,
dando tumbos cual corzo envenenado,
me abandono al hedor de la espantosa

oscuridad sin nombre que me abraza
en su regazo abrupto y desolado
como un mar de petróleo derramado,
con un silencio atroz que me amordaza.

Hoy apuesto mi vida en el tapete,
en el delirio de la cruel fortuna
conociendo lo adverso de mi suerte.

Al azar mi destino se somete,
mas resuena tu voz bajo la luna:
Tus ojos me rescatan de la muerte.


Publicado en Biblioteca del soneto/Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

29 de octubre de 2011

Huésped de las sombras


Ese fue el día en que las fuentes manaron hiel.
La luna, ese crepúsculo, nació sin rostro;
bandadas de palomas negras se cernían
sobre todas las esperanzas de los vivos.
Todo el Otoño lloró aquella mañana.

De nuevo sumergido en las tinieblas
me encontré.
__________ Un arcángel de sangre
vino a sobrevolarme,
negándome la dicha,
oscureciéndome.

Como un derrumbamiento, las bocas se cerraron.

Se agigantó la noche, eternizándose.
Todas las aves cedieron en su canto.
Los ángeles, sin luz, agonizaban.
Una ardilla fugaz tradujo las señales:
no existía respuesta.
______________ Los hediondos
sicarios del infierno voceaban
sus consignas de fuego ininflamado.

Eones transcurrieron, sin memoria.
El vacío creció, ardió la fe en los pábilos.
Todo iba convergiendo hacia la nada.

Mas de repente callaron los demonios.
__________________Desde lejos
una voz desenterró la espada de mi pecho,
una lágrima empapó la sal de mis heridas
y el mundo todo floreció como una enredadera.


Publicado en el libro electrónico Camino al andar y en la antología Poemas Quietos (Ed. Mizar)
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