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24 de octubre de 2025

Búsqueda


 Y yo

¿Dónde estoy?

¿Qué ciudad albergó mis ilusiones?


¿Dónde fueron mis temblorosos ángeles

y esas aves tan mías, tan hambrientas de espuma?


¿En qué bosque abatido por el hacha,

por el fuego,

por el loco delirio,

por la mano inclemente de los hombres,

murieron mis esperanzas?


Y así, busco incansable

en el oscuro fondo del poema

y tampoco allí puedo encontrarme


¿Dónde, pues, debo buscarme

yo, que fui savia inagotable,

yo, tallo, estambre, pétalo, raíces?


Decidme entonces,

¡oh, vividores de infinitas vidas,

bebedores del mundo y sus ciudades,

parceladores del suelo cotidiano

que no sufre temblores!

¿Dónde hallaré, decidme,

                             la inocencia?

19 de agosto de 2025

Astro en ruinas


Astro

en 

ruinas.

        ¿Era yo?


Caída

nieve

por los pasamanos de los túneles.


Por las aceras

vaga

(vagamente)

una sombra

sin sombrero

sin americana

sin corbata

Acaso un único zapato garabateando

ensuciando la nieve

negra

del descenso interminable

a la caverna

ciega

de luz.

Nieve

copo a copo

vestida ya de blanco

la arboleda de dolor donde perdimos

para siempre para siempre para siempre

                              la inocencia.

16 de diciembre de 2011

Astros negros


Hay una muchedumbre de astros negros celestes
allende las fronteras que idearon los dioses,
allá donde los niños y los ancianos héroes
juegan sin entusiasmo a juegos no inventados
y las blancas alas de los serafines proletarios
dibujan círculos rectangulares en pos de un ángel
que, mudo, sonríe con maldad infinita
contemplando el tragicómico deshojar de margaritas
de las enamoradas vírgenes armadas de compases y pestañas.

(¡Ah, no!. No me digáis que el escenario está vacío
y los gusanos ya volaron en busca de otros muertos)

Raudos trenes expresos transportan inexpresivos
las tardías sensaciones de los recién nacidos
condenados a viajar perpetuamente en el vagón de cola
o en abrasantes utilitarios desparramados
por las derretidas venas de una vasta metrópoli
mientras se desploman aviones de un cielo tormentoso
entre humo terror y sangre y llamas.

¡Todo es noche incendiada!
¡Todo es infierno y caos!
¡Todo es un sanguinario pico destronando
las absurdas esperanzas de los cielos!

Hoy quisiera contar que entre soles y estrellas
una niña fugaz sonríe tristemente.
___________________________Quisiera
convencerme de la inocencia de las flores,
del vago resplandor de los espejos
que largamente reflejan la nada que nos cubre.
Quisiera decir sencillamente "hasta mañana"
y amanecer sin un rasguño al otro lado,
mas la noche, burlona, jugó sus cartas marcadas
y su canción anuncia que nunca volveremos.

Despertar
__________es la temible venganza de las nubes.


Publicado en la antología Poemas Quietos.
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