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30 de julio de 2020

Atravesar un parque


Atravesar un parque inhabitado
a la hora del crepúsculo
cuando todo es posible.

Atravesar un parque a media tarde
como buscando escenas inconcretas.
Tal vez sea la sombra de un recuerdo
la perdida sensación de lo olvidado
o la certidumbre de lo irrecuperable.

Lo cierto es la figura
del hombre que camina
los senderos desiertos
esta tarde de otoño.

Quizá tras tantos pasos
se esconda algún principio.
O simplemente la deriva
-La angustiosa deriva-
desde siempre temida.

28 de abril de 2015

Si la luna se va sin una lágrima


Si la luna se va sin una lágrima
algún cachorro de león se vestirá de loto.

(Te dirán que la luz es un enigma)

Cada noche es un labio transparente,
un ojo acariciante o la duda del soldado
ante el disparo inminente.

(Se dice que la oscuridad es subyugante)

Al compás del silencio
bailan los gatos una danza bárbara
asomados al balcón de los recuerdos.
Cristales como brasas encendidas
desprendidos de un sol explosionado
acribillan el cielo del crepúsculo.

Un rostro impávido se disfraza de ventana
y la sombra de un grito encharca el orbe.


14 de septiembre de 2012

Crepúsculo


En esta hora tan triste del crepúsculo
en que el pausado viento invita a la nostalgia...

En este largo instante en que la noche
copula con el día antes de asesinarlo
cual mantis religiosa...

En este lapso mágico de sombras huidizas,
de agónicos gemidos de un sol que se desmaya,
de vagos resplandores allá en el horizonte...

Es preciso callar.

Es preciso detener la mente,
dejar por un momento que el tiempo se adormezca
y el olvido se adueñe las luchas cotidianas.

Es necesario callar y someterse
a la cruel dulzura de tanta maravilla
y aprender los misterios apenas presentidos
por el alma que yace en el pecho asustada,
impresionada acaso por lo majestuoso
de esas fuerzas amantes y enfrentadas.

Es preciso contemplar en calma
ese amor voluptuoso y homicida,
ese orgasmo de dioses silenciosos
condenados a dar muerte con su vida.


5 de septiembre de 2011

Mirar el mar


Mirar el mar
al este el norte el sur
pintarlo en el oeste con el fuego
verdoso de las tardes otoñales

Ver el mar devorando a sus crepúsculos
escuchar sus latidos cada noche
sus canciones de espuma y marejada
memoria de otras noches y otros mares

Pintar el mar sumirse en él desembocarse
ebrios de mar amarse desbocarse
Mirar el mar de mar emborracharse
ser orilla y temblor y acantilado
caer caer caer entre las olas
mirar del mar el mar inolvidable
y no poder cruzarlo para verte...


De Por si mañana no amanece
Publicado en Inventiva social, Letras en el andén, Al_Andar, en los libros electrónicos Senda y Camino al andar y en la antología Versos sin bandera (Ed. Tusitala)
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