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12 de noviembre de 2025

La tierra carmesí



Todos los nombres perviven en el aire.

Todos los rostros.

Todas las canciones.


Después llegó el estruendo.


¿Cuánto tiempo hace falta para zanjar una disputa?

¿Cuántas vidas truncadas? ¿Cuántas lágrimas?

¿Cuántos litros de sangre 

anegando la tierra, que a nadie discrimina?


La luz del estallido

no es luz sino tiniebla.

El ruido del disparo

es la proclama del peor silencio.


Canes en llamas pueblan tus ciudades.

Fantasmas y lamentos. Ruinas.

Escombro y humo, calles resquebrajadas,

edificios desiertos, renegridos.


¿Hacia dónde mirar sin someterse

al más turbio presagio?¿Qué nos queda?


Tan solo la esperanza de la lluvia.

De El horizonte traicionadoPoemas de @S_Borao_Llop

14 de agosto de 2025

La noche se agiganta


La noche se agiganta.

Nos envuelven las brumas.

Caemos sin remedio hacia la nada.

Un pozo sin final, sin fondo, seco,

espera ansiosamente nuestros sueños,

nuestros momentos tristes, nuestras huellas,

nuestra voz, ignorada.


Las calles que cruzamos, hoy son humo.

La niebla es estallido. El polvo, llanto.

Llanto de un niño virgen de palabras.

Ecos son las palomas. 

La vida, enredadera.


Todo es noche marchita.


Todo es noche y olvido y espejismo.

Espejismo de tiempos no crecidos.

Olvido de existencias diminutas.

Noche final sin luna, sin sonido.

Vacío nuclear, silencio ajeno.


Silencio sobre el tiempo derramado.

12 de agosto de 2025

Reinicio


Convertido en indecisa ruina,

el mundo lloverá sobre sí mismo.


Aún no habrán cesado en tus tímpanos las últimas campanas,

cuando ya los cascotes se precipiten nuevamente

sobre su propio eco.


Y ese no será el fin. Volverán las gaviotas

para ser engullidas otra vez por las fauces carniceras

del tiempo indiferente y sanguinario.

Regresarán el cazador, la hormiga, la anaconda...

Y así, el ciclo seguirá inmutable hasta una lejanísima aurora

en la que acaso nazca el hombre nuevo,

sin cadenas, sin barreras, sin ansias destructivas,

con las manos dispuestas a la tarea encomendada,

con la mente libre y el corazón puro

como esa hierba renaciendo en los escombros,

como el agua redentora e impoluta

que brotará por fin de aquellas fuentes

que creíamos cegadas para siempre.

De El horizonte traicionadoPoemas de @S_Borao_Llop

10 de agosto de 2025

Águilas manchadas


Ayer, el fuego se hizo dueño de la tierra

calcinando la cordura de los hombres:

Altas torres de un humo envenenado,

llanuras alfombradas de cadáveres, 

y una triste verdad que nadie pronunció.


Hoy se elevan de nuevo las águilas oscuras

ensombreciendo los destellos de la aurora.

Sus negras alas cubren de horror el firmamento

y rompen en pedazos el canto de los ángeles.


Mañana, el sanguinario ciclo recomienza:

Caerán devastados los templos milenarios;

perecerán sin solución los niños y sus madres

mientras buscan un pedazo de pan entre las calles

o el recuerdo de un tiempo que nunca conocieron,

o siquiera una razón para tanta barbarie.


Así, el odio se instalará definitivamente

en los hambrientos corazones de los supervivientes

que no han de conocer más paz que la insidiosa muerte,

ni otra forma de vida que el eterno destierro.


¡Detén tu vuelo, pájaro maldito!

Cesen tus alas de manar metralla,

que el cielo no se hizo para tu sed de sangre

ni la tierra merece tus heces asesinas.


¡Detente! No permitas

que tus alas se tiñan con la sangre inocente.

No levantes el vuelo, águila homicida,

que el llanto de las viudas y los huérfanos

ha de ulcerar los mares con la sal de tu infamia.


Detente, ave insaciable,

antes de mancillar el nombre de tu raza,

que un solo muerto es un insulto hacia los dioses

y el exterminio de un único árbol

es causa de vergüenza para el cosmos.

1 de junio de 2018

Adiós apresurado de la lombriz de tierra


Pasan lentas las horas
sobre el desierto páramo humeante.

Donde hubo verdes bosques,
donde hubo frescas aguas,
llegaron ellos con su voz de trueno,
aplastaron la hierba con sus máquinas,
prendieron la espesura estremecida.
Miedo dejaron
             tierra ennegrecida
y una atroz muchedumbre de cadáveres.

Si húmeda y grata fue la tierra,
si blandas y jugosas las raíces,
hoy solo queda el fuego consumiendo
las queridas alcobas subterráneas.

Miles de insectos yacen sobre el valle
por el fuego infernal carbonizados.

Tan solo quedo yo reptando errante
en busca de otros lares.
                     Más abajo,
más lejos del horror de los humanos.

De El horizonte traicionadoPoemas de @S_Borao_Llop
Publicado en Elfos y Revista Azahar

20 de agosto de 2014

El silencio de los pájaros


Los pájaros no cantan.
Una inmensa sequía de trinos
llena de desesperanza esta aurora borrosa.

Los pájaros no cantan. No hay motivo.
Han sido demasiadas las batallas.
Pocos, los hombres que han de regresar.

Abajo, en las trincheras,
muchedumbres yacen en silencio.
Hace tiempo que enviaron su carta,
su última carta,
el último adiós de un pueblo agonizante
a otro pueblo que espera agonizando
mientras lágrima a lágrima construye
la historia irreflexiva de un planeta que muere.

Los pájaros no cantan. Ya no hay pájaros.
Acaso solamente la sombra de unas aves
marchitas, taciturnas,
cabizbajas como ángeles caídos,
rompe la inmovilidad de este amanecer baldío.

Quizá esta noche el sol se hunda definitivamente.


29 de julio de 2014

En el censo azul del horizonte



En el censo azul del horizonte,
vencedor y vencido son un solo cadáver.

El campo de batalla no reconoce dignidades;
no hace distinciones ni permutas.

La sangre accidental del derrotado
y la sangre del héroe victorioso
se buscan bajo tierra
hasta descubrir que no son tan distintas;
se mezclan bajo tierra
y encuentran las raíces
del árbol poderoso
que nacerá mañana,
y allí, entre los ramajes,
vencedor y vencido son una misma savia.

Toda batalla entraña
infinitas derrotas
y una sola victoria,
efímera como la ola
que apenas rompe se retira
para no volver más.


De El horizonte traicionado
 

1 de febrero de 2013

Rocío


Estrecho manos que se perderán
en las encrucijadas del olvido.

Beso labios efímeros,
destellos en la niebla.

Persigo sombras vagas,
ecos quizá, reflejos.

¿Dónde está el Horizonte
que alguna vez soñamos?

- No hay Horizonte: Sólo
la inasible caricia de la brisa
en su tránsito ciego; solamente
el roce de la vida, insinuado.


22 de noviembre de 2012

Muchos emprendieron este viaje

viaje

Muchos emprendieron este viaje
pero llegar
no es solo una cuestión de fe
o de resistencia,
no es tan solo el deseo de arribar
o la esperanza ingenua
de un puerto que finalmente nos acoja.

La ruta es muy compleja
y los viajes no son lo que parecen.

Por el camino
vas dejando jirones de tu esencia
y tras unas etapas ya eres otro.

Y comprendes entonces
que ya no sabrás nunca
si vas a terminar lo que empezaste,
no sabrás nunca
si allá en el horizonte existen Ítacas
o fue solo una ilusión desdibujada
por las certeras llagas
que adornan tu costado.

Pero la fiera voz de tus entrañas
exige un nuevo paso, pues no en vano
hay sangre nómada corriendo por tus venas.


7 de octubre de 2011

Dos sanguinarias guerras


Dos sanguinarias guerras hay en marcha.

La más antigua enfrenta
al hombre contra el hombre
desde el alba difusa de los tiempos.

Pero hay otro combate más terrible,
más irreal, más lento, más certero:
Es la lucha irracional del hombre
contra la tierra que le dio la savia
para formar ciudades hasta el cielo.

Yo vengo a hablar por boca del herido,
del que sufre el horror, del mutilado,
de la mujer que espera, del soldado,
del suelo amenazado de exterminio.

Yo invoco la pasión y las palabras
para hablar de los golpes recibidos,
para nombrar los nombres olvidados.

Quiero ser del caballo la herradura,
del águila las garras carniceras.
Quiero tener los hilos de la araña
y el salto repentino del animal salvaje
y la tenacidad inamovible
de la pequeña hormiga.

Quiero tener la fuerza del torrente
y la elevada altura de los riscos
y el poder permanente de la lluvia.

Quiero tener las olas oceánicas,
la furia del volcán y la lava candente.

Quiero estar en la sangre de los pobres,
en la resina espesa de los pinos
y en la herida mortal del combatiente.

Quiero ser trigo, tigre, peregrino
en sendas donde no haya bombardeos;
ser eucalipto, menta, ardilla, grajo,
luciérnaga fugaz, caballo, avena,
hoja perenne, oliva, jornalero,
aroma, niña, tallo, crisantemo,
amapola radiante, gorrioncito,
y nunca, nunca, nunca
________________ennegrecido cráter.


Publicado en Poesi-as, Inventiva social.

31 de mayo de 2011

Porque volé una tarde


Porque volé una tarde, sediento de horizontes,
los dioses me encerraron en una oscura celda
donde no se percibe el rumor de las cascadas
ni puede olerse el alma de la nieve.

Porque osé ejercitar mis propias alas,
ángeles envidiosos me prendieron
(ángeles emboscados, sólo sombras
que jamás se asomaron al borde de unos ojos)

Porque aventuré mi rostro contra el viento
y canté bajo el temblor de las estrellas,
me encadenaron al martirio de la ausencia.

Porque violé las leyes de los náufragos
(se me acusó de alterar a las mareas
y del amotinamiento de las algas)
me condenaron a extrañar los cristalinos
reflejos del azul mediterráneo.

Porque traspuse umbrales precintados;
porque atravesé fronteras clausuradas;
porque aposté la sangre y la cordura
con un fervor de luz en las entrañas,
hoy habito esta celda ensombrecida
donde no llega el silbo de la nutria
ni el hálito amigable de las lilas
ni el fragoroso canto del torrente.


De Destierro
Publicado en Inventiva social y en el libro electrónico Senda
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