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26 de octubre de 2011

Kiosco antiguo


Tú nos recordarás seguramente,
kiosco antiguo.
Aquellas veces en que aquí estuvimos
Ella y yo, prendidas nuestras manos,
con los ojos amándose en silencio,
tal vez haciendo planes
o comiendo unos bollos, (era todo
tan natural, tan simple, como un río
fluyendo, un vuelo de jilgueros,
una canción sonando entre los árboles).

Tú nos recordarás seguramente,
kiosco antiguo,
tú que conoces la historia del mundo
y albergas la sabiduría de lo inmóvil.
Sé que lo has visto todo, y entre todo,
yo sé que no la olvidas, kiosco amigo,
porque la habitan soles y cometas,
porque su alma alberga paraísos.

Tú recuerdas su voz y recuerdas su risa.
Y el son de sus palabras siempre vivas.
Por eso vengo a ti, mi viejo compañero,
me siento donde entonces, te contemplo.
En mi mudez formulo una pregunta.
____________Y tú, callado, asientes.


15 de septiembre de 2011

En el caudal espeso de mi sangre


Te quedaste a vivir
en el caudal espeso de mi sangre.

Estás allí, escondida,
ciñéndote al redoble acompasado
de un corazón que lentamente va apagándose...
Mas, de pronto, te elevas
sobre el silencio inerte de la noche,
de súbito apareces, exultante;
un trote repentino despereza mis venas
y estás de nuevo ahí, llenando mi recuerdo
con el calor de tu palabra ardiente...
Y por un instante, creería que estoy vivo...

Pero pronto recaigo en el letargo.
Lo demás es quietud, desesperanza
y un reloj incesante que astilla la penumbra.

Te quedaste en mi sangre, a la deriva.
________________________________Yo
me he resignado a ser tu laberinto.

24 de agosto de 2011

Poema para una flor secreta


Algunos te nombrarán sin conocerte.
Otros te escucharán sin comprenderte.
Los más
pasarán junto a ti sin detenerse.

Anónima es la tempestad que no se muestra.

Pero yo descifré sin duda alguna
tu sonrisa de lluvia intermitente.


De Por si mañana no amanece

8 de agosto de 2011

El nombre de la rosa

Hoy ya sé que no importa el nombre de la rosa,
ni siquiera la apariencia de sus pétalos.

Hoy sé que lo que importa es simplemente
haber tenido la dicha de sentirla
como un ave de nieve entre las manos.

Es saber que su aroma inconfundible
perfumó el devenir de nuestros pasos,
saber que su presencia fue importante,
que llenó nuestras noches con su esencia;

saber sencillamente
que un día estuvo ahí para colmarnos
con su amable candor, con su fragancia;
que un día estuvo ahí para mostrarnos
las vertientes amables del camino
y pintarnos el rostro con sonrisas.


De Por si mañana no amanece

27 de julio de 2011

Que te vuelva a encontrar


Que te vuelva a encontrar.
Tan sólo pido
que la vida me otorgue ese milagro.

En este día gris en que te siento
tan lejana cual si entre nosotros
mediase el manto acuoso de un océano
o la arena infinita de un desierto
sólo pido que llegue
el día del perdón o del olvido,
el día en que estas calles
que hoy dolorosamente nos separan
converjan en un punto,
en una plaza azul donde resulte
posible un nuevo encuentro
donde no sean precisas las palabras.

Sólo pido a la vida
que ese día amanezca:
Que te vuelva a encontrar
y de la nada crezca una mirada,
un puente que nos lleve hacia la aurora.


De Por si mañana no amanece

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