5 de febrero de 2026

Sin salida


Es preciso contar que nos fue arrebatada la niñez

entre crepusculares aulas amarillentas

con olor a humedad, con luces marchitas

y como un miedo en el aire,

un recelo de miradas prisioneras.

¡Tantas frases de escaso significado!

¡Tantas tardes baldías aprendiendo

sagradas oraciones de farsa religiosa!

¡Tantos cánticos azules de manos levantadas!


Pero también nuestra adolescencia fue decapitada:

se perdió fatalmente entre las sombras de una fábrica

entre ruidos de máquinas y órdenes incomprensibles.

Se nos inculcó la áspera lección de la eterna madrugada,

de la larga jornada de sudor y rutina,

de la incontestable sumisión, de las jerarquías.

Sacrificamos nuestro esfuerzo a cambio de unas monedas,

unas pocas monedas que engañosamente pretendían  

sobornar nuestra ingenua fe de jóvenes asalariados.


También, también fue asesinada nuestra juventud 

entre humo, cláxones de automóviles,

atardeceres prematuros, violentos amaneceres,

encapuchados arcabuceros disparando evasivas,

cadáveres, cadáveres hediondos

con heridas sangrantes, calaveras,

el llanto de una niña, oscuridad, mentiras,

y una flor deshojada gritando desde lejos:

¡Escapa, escapa, escapa!


Pero era ya tarde y no había escapatoria.

Así, aterrorizados, erramos la salida.

Como locos danzantes ebrios de carnavales,

elegimos disfraces, auscultamos mortajas,

bebimos nuestras copas y salimos a escena

envueltos en tinieblas, perdidos entre flecos

de una espesa cortina cuyo nombre es desdicha.

De Viñetas y recuerdos. Poemas de Sergio Borao Llop

20 de enero de 2026

Cárceles


 Cárceles

I

Quisiéramos brotar, multiplicados.

Ser melodía o grito,

canto, graznido, eco.

Semen, sudor o sangre.

Acaso lágrima.

                    Expandirnos 

a través de dimensiones y universos.


Pero son incontables 

                     las cárceles del hombre.


II

Incontables son las cárceles del hombre

y una sola es la llave-

(Si existe tal prodigio).


Océanos y lunas nos separan 

del frío cerrajero.

De Viñetas y recuerdos

3 de enero de 2026

La noche ensalza estrellas y sonidos


La noche ensalza estrellas y sonidos

y sirve de tapiz a rapaces nocturnas

que van sobrevolando plazas iluminadas.


Es decir: cuerpos bailan

en atestadas discotecas a la luz de los focos

bajo el efecto de modernísimos elixires.


Cuerpos bailan sin luz

en los lujosos apartamentos.


Cuerpos destilan, ávidos, la noche.


Pero al calor de los cubos de basura

duermen hombres

con un hediondo bulto por almohada

y por colcha un harapo

                                         y un recuerdo.

De Metropolicromía

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