7 de octubre de 2011
Dos sanguinarias guerras
Dos sanguinarias guerras hay en marcha.
La más antigua enfrenta
al hombre contra el hombre
desde el alba difusa de los tiempos.
Pero hay otro combate más terrible,
más irreal, más lento, más certero:
Es la lucha irracional del hombre
contra la tierra que le dio la savia
para formar ciudades hasta el cielo.
Yo vengo a hablar por boca del herido,
del que sufre el horror, del mutilado,
de la mujer que espera, del soldado,
del suelo amenazado de exterminio.
Yo invoco la pasión y las palabras
para hablar de los golpes recibidos,
para nombrar los nombres olvidados.
Quiero ser del caballo la herradura,
del águila las garras carniceras.
Quiero tener los hilos de la araña
y el salto repentino del animal salvaje
y la tenacidad inamovible
de la pequeña hormiga.
Quiero tener la fuerza del torrente
y la elevada altura de los riscos
y el poder permanente de la lluvia.
Quiero tener las olas oceánicas,
la furia del volcán y la lava candente.
Quiero estar en la sangre de los pobres,
en la resina espesa de los pinos
y en la herida mortal del combatiente.
Quiero ser trigo, tigre, peregrino
en sendas donde no haya bombardeos;
ser eucalipto, menta, ardilla, grajo,
luciérnaga fugaz, caballo, avena,
hoja perenne, oliva, jornalero,
aroma, niña, tallo, crisantemo,
amapola radiante, gorrioncito,
y nunca, nunca, nunca
________________ennegrecido cráter.
De El horizonte traicionado
Publicado en Arte Poética, Poesi-as, Inventiva social, Poemas, poesías, versos y rimas (web de Rubén Sada) y el boletín Misioletras.
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Felicitaciones Sergio. Es esta una himnología a la reflexión humana acerca del cuidado del medio ambiente. Me encantó tu manera de denunciarlo. Muchas gracias, Norma
ResponderEliminarExcelente!
ResponderEliminarGracias a ti, Norma. Tu palabra amiga me anima en esta mañana fría que hoy ofrece mi ciudad. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, Anónimo. Por tu presencia y tu palabra amable. Un abrazo
ResponderEliminarPasión y fuerza en un grito de denuncia. Gracias por compartirlo, Sergio. Abrazo!
ResponderEliminarGracias a ti, Eugenio. Acabo de descubrir tu blog y el primer párrafo que me ha venido a la vista me ha sorprendido muy gratamente. Por lo que tendré que visitarte más a menudo. Un abrazo.
ResponderEliminarMáster, muy pero muy lindo su blog. Le celebro por sobre muchas líneas esta : "Quiero estar en la sangre de los pobres, en la resina espesa de los pinos
ResponderEliminary en la herida mortal del combatiente". Certera y "de fuego" . Celebro que los juglares del castellano sigan danzando junto al fuego. Le dejo deseos de felicidades eternas y queda formalmente invitado a mi blog.
Muchas gracias por su visita y por sus palabras, Periquito. Visité su blog y veo que tiene usted un agudo sentido del humor. Pasaré por allí más a menudo. Un abrazo desde la otra orilla.
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