27 de febrero de 2020

A veces se abren los ojos de repente


A veces se abren los ojos de repente.

Entonces, deslumbrados,
heridos por la luz,
nos negamos a mirar el sol
y seguimos andando entre tinieblas.

Pero el súbito destello
se queda tras los párpados cautivo
y viene perforando los sentidos,
insinuando inquietudes.

Y ya nada es igual. Todo aparece
impregnado de falsas certidumbres,
sembrado de certeras falsedades.

27 de enero de 2020

Tragedy



Algunos días
esta ciudad me asusta.

Hoy, por ejemplo: Era mediodía
y en la basílica sonaba el ángelus
con un descontrolado estruendo
capaz de alborotar a las palomas.
El sol estaba oculto tras las nubes
-en mi recuerdo, luce antes del ruido-
y el cielo era un presagio tormentoso.

Por el puente de piedra circulaban
-sordos, ajenos, maquinales-
lentos fantasmas con su cuerpo a cuestas.

Después
cesó el estrépito;
todo quedó en silencio
(el silencio aparente que sucede al tumulto).

En el puente de piedra
seguían caminando los fantasmas
y el sol permanecía
oculto tras las nubes 
grisáceas de un ocaso prematuro.

11 de diciembre de 2019

Hoy me miré al espejo

Hoy me miré al espejo.
Los años han pasado muy deprisa.
He visto arrugas, una sombra
bajo mis párpados, un deje
de tristeza en mis ojos.

Fue tan solo un instante.
Un hombre viejo me miraba, confundido.

Alguno de estos días
enterrarán mi cuerpo, 
pero esos ojos grises
-esos ojos que miran desde el fondo
del turbulento espejo-
seguirán preguntando
y no estarán escritas las respuestas.
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