28 de abril de 2015
Si la luna se va sin una lágrima
Si la luna se va sin una lágrima
algún cachorro de león se vestirá de loto.
(Te dirán que la luz es un enigma)
Cada noche es un labio transparente,
un ojo acariciante o la duda del soldado
ante el disparo inminente.
(Se dice que la oscuridad es subyugante)
Al compás del silencio
bailan los gatos una danza bárbara
asomados al balcón de los recuerdos.
Cristales como brasas encendidas
desprendidos de un sol explosionado
acribillan el cielo del crepúsculo.
Un rostro impávido se disfraza de ventana
y la sombra de un grito encharca el orbe.
4 de marzo de 2015
Humildemente, Maestro
A Don Pablo Neruda, in memoriam.
Reconozco el salitre de sus pulidos versos,
la atlántica firmeza que los parió desnudos
la sangre enamorada que amamantó su fuerza
y el agudo chirriar de los ferrocarriles
que unen patrias y mares y llevan esperanzas.
De lucha, amor y fierro crecieron las palabras,
su luz se fue expandiendo por pueblos y senderos,
la paz del caminante fue la explisión secreta
que prestó alas al verso para poblar las sierras
donde los campesinos vieron crecer la vida,
donde se hizo mujer la fértil resistencia.
Hoy esa voz nacida de la roca
callada está, su grave resonancia
dejó paso a su indómito recuerdo.
La cordillera estremecida de su verbo
se hizo tuétano en las almas de los pobres.
Hoy, nosotros, lo que queda del pueblo malherido,
hemos querido entonar un canto hacia la aurora,
y en su memoria esparcirlo por el viento
como una ofrenda matinal que verifique
su presencia vital desde la tierra
que le cobija. Gracias.
Gracias don Pablo
por enseñarnos el hierro y los volcanes,
por su recia testuz de militante,
por las navegaciones estelares
por las espigas, los navíos, las quimeras
por la fe y por el clamor de las montañas
que un día se alzarán incontrolables
contra los viles verdugos de la tierra.
la atlántica firmeza que los parió desnudos
la sangre enamorada que amamantó su fuerza
y el agudo chirriar de los ferrocarriles
que unen patrias y mares y llevan esperanzas.
De lucha, amor y fierro crecieron las palabras,
su luz se fue expandiendo por pueblos y senderos,
la paz del caminante fue la explisión secreta
que prestó alas al verso para poblar las sierras
donde los campesinos vieron crecer la vida,
donde se hizo mujer la fértil resistencia.
Hoy esa voz nacida de la roca
callada está, su grave resonancia
dejó paso a su indómito recuerdo.
La cordillera estremecida de su verbo
se hizo tuétano en las almas de los pobres.
Hoy, nosotros, lo que queda del pueblo malherido,
hemos querido entonar un canto hacia la aurora,
y en su memoria esparcirlo por el viento
como una ofrenda matinal que verifique
su presencia vital desde la tierra
que le cobija. Gracias.
Gracias don Pablo
por enseñarnos el hierro y los volcanes,
por su recia testuz de militante,
por las navegaciones estelares
por las espigas, los navíos, las quimeras
por la fe y por el clamor de las montañas
que un día se alzarán incontrolables
contra los viles verdugos de la tierra.
Publicado originalmente en Poesi.as
5 de febrero de 2015
Táctica
Durante siglos, se aplicaron a la quema indiscriminada de libros, laboriosa e inútilmente.
Más tarde cortarían la lengua a los vencidos, para que no
pudiesen transmitir la filosofía de su raza a las generaciones venideras.
Prohibieron el ejercicio de las artes, enemigo mortal de la
ignorancia.
Cansados de soluciones parciales e ineficaces, optaron por
celebrar un congreso. Después de intensos debates, según cuentan las crónicas
de la época, decidieron aplicar la estrategia del caballo de Troya.
Así, desde el oscuro palpitar de sus entrañas, fueron
asesinando la cultura.
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