14 de marzo de 2012

Isla


En torno, las aguas
me dibujan.

Pasan, humedeciéndome,
dejando en mis arenas
una leve nostalgia,
una caricia líquida.

Azules y marrones
me someten,
azotan mis riberas
me aman y se van
condenándome
al eterno recuerdo.

Inmóvil, en el centro
de la corriente, existo.

Porque el río me contiene
y me abraza
resulta tolerable
la quietud de mis playas.


Publicado en Al_Andar, el e-book Camino al andar y en el libro Sensibilidades-Primavera 2002

2 comentarios:

  1. ¡Genial! Pude sentir esa "caricia líquida" de ese "río que abraza". ¡Gracias por compartirlo, Sergio! María Rosa León

    ResponderEliminar

Bienvenid@ a este espacio.
Gracias por tu presencia y tu palabra.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...