I
Quisiéramos brotar, multiplicados.
Ser melodía o grito,
canto, graznido, eco.
Semen, sudor o sangre.
Acaso lágrima.
Expandirnos
a través de dimensiones y universos.
Pero son incontables
las cárceles del hombre.
II
Incontables son las cárceles del hombre
y una sola es la llave-
(Si existe tal prodigio).
Océanos y lunas nos separan
del frío cerrajero.


