
Cuando, olvidados ya de mí y de mis quimeras,
tal vez echéis de menos mis manos en la noche.
Cuando, perdidas ya las pistas de mi risa,
caminéis por el filo de una voz enemiga.
Cuando mueran los trigos.
Cuando desaparezca...
No me busquéis en casas decoradas
por artistas del lujo y el boato.
No me busquéis en cálidos despachos
ni entre alfombras, cortinas o lámparas antiguas.
No me hallaréis tampoco entre las gentes
que, despreciando al hombre, conversan vanamente
con vacías palabras que nada significan.
No estaré con aquellos que filtraron
(sin piedad, sin rubores)
gota a gota la sangre de los pobres
para hacer de cada vena un instrumento
de riqueza enterrada en sus bolsillos.
Buscadme en el sepelio de una hoja
brutalmente arrastrada por el viento.
Tal vez en las aceras, entre las multitudes,
solo,
contemplando el ocaso de un insecto
o el cambio de colores de un semáforo.
Ahogándome quizás tozudamente
en gigantescas fuentes de nostalgia,
o prendido de un silbo
recorriendo recuerdos.
También me encontraréis enredado en la hiedra
que crece por los muros del eterno
rayo que hirió mi piel y no se apaga.
Tal vez esté subido en una estrella
o escarbando la tierra malherida
o cantando a la luna mis desvelos
o arrullando las aguas del arroyo
o a la orilla nocturna de ese mar compañero
de viajes y esperanzas, de ese mar que me ama.
Jugando con las ninfas sobre una flor de loto,
en el curso de un río al norte de mi aldea,
comentando con un almendro amigo
las últimas promesas del otoño
o el tono grisverdoso del crepúsculo.
Allí me encontraréis sinceramente vuestro
si me buscáis en pie, sin veleidades.
Quizá malhumorado, alegre, deprimido,
confuso, triste, solo, emocionado,
feliz, cansado, incierto...
pero vivo.
De El rostro prohibido
Publicado en Inventiva social, ArtePoética, Artegnos, Misioletras y en los libros electrónicos Camino al andar y Senda.
Un placer leerte!!!
ResponderEliminarGracias por tu visita, Nerina. Un abrazo.
EliminarUn canto a lo simple y esencialmente valioso, que se lee muy lindo aún cuando el mensaje sea para cuando el poeta ya no esté, o esté de verdad.
ResponderEliminarFeliciones, Sergio.
PILAR ROMANO
Gracias, Pilar. Me quedo con tus últimas palabras: "Cuando el poeta ya no esté o esté de verdad" Porque el poeta es más el acto de crear que la persona que crea, y en ese sentido, cuando el poeta ya no esté, su palabra podrá empezar a "ser". Un fuerte abrazo.
EliminarUn hermoso canto a la vida que fluye y nos envuelve....azpeitia
ResponderEliminarGracias por la visita y la apreciación, Azpeitia. Saludos.
EliminarImpactante este poema. Un lindo descubrimiento tu blog....
ResponderEliminarGracias por tu visita, Niki. Bienvenida.
ResponderEliminarSaludos.
Profundo sentimiento cargado de imágenes claras y sucesos presentes.
ResponderEliminarSi Sergio, es enorme el sentimiento.
Va mi abrazo desde el alma.
Desde el sentimiento se nace hasta germinar en letra, en verso, en historia. Sin él, fuera vano enhebrar palabras y paisajes.
EliminarGracias y un abrazo.