31 de enero de 2017

Tres colores (II) Gris


Tres colores
(II) Gris

Las he visto florecer en las esquinas.
Brillar y arrebatarse
como una exaltación,
el centelleo de un relámpago.

Fugaces flores de una noche
que al amanecer se mustian
dejando tras de sí
el eco de un perfume, una resaca
de sal y desencanto.

Viven entre la niebla y la penumbra,
donde nunca penetra la esperanza
y el tiempo es el perfil de una navaja
con el filo mellado.


30 de diciembre de 2016

Tres colores (I) Rojo


Tres colores
(I) Rojo

Delfina está llorando.

Otra vez la noche se ha teñido
del estallido de su voz en llamas.

Y los vecinos contienen el aliento
como si así pudiera disiparse
la música siniestra del horror.

Delfina está llorando. Crece
una flor carmesí sobre el opaco
lienzo de las baldosas ignorantes
que sólo atinan a impregnarse
de reflejos, olores, sonidos leves,
síntomas de vergüenza
para siempre acallados.

Y nadie habla. Nadie grita. Nadie se estremece.
La noche es un silencio apenas quebrantado
por ese llanto quedo
y acaso, en los tejados adyacentes
el eco de un maullido solidario.


3 de octubre de 2016

Como si fuésemos inmunes


    A veces sé que tiene frío, que sufre, que le pegan.
    (Lejana. Julio Cortázar)
Como si fuésemos inmunes
miramos el entorno y nada vemos.

Vivimos encerrados
en nuestro mundo invulnerable
nuestra pequeña burbuja de cristal
donde no llega el eco
de los lamentos desgarrados
(como si todo ello no formara
parte de nosotros mismos,
como si esos rostros famélicos o atroces
no fuesen un reflejo abominable
de nuestros propios rostros impasibles)

Encerrados en el cuadro que pintamos
para obviar los colores imperfectos.

Y nos olvidamos.
Irreparablemente.
Nos olvidamos del otro:
ése que sin siquiera percatarse vive
el reverso de nuestra existencia
mientras reímos y jugamos y nos emborrachamos
como si fuésemos inmunes.

 
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