Su voz
es un fantasma boreal, su pelo
un rebelde cometa clandestino.
Sus ojos, un abismo.
Una ráfaga triste su mirada.
Una nube su cuerpo.
Su alma...
No preguntéis por su alma.
La primavera yace
tendida entre cien párpados confusos.
Nadie la toca
______________nada
parece haber cambiado.
________________Sólo la aurora sabe.
Publicado en Elfos y en el libro Poemas Zaragoza 1990

