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16 de junio de 2026

En el jardín botánico



En el jardín botánico

son las seis de la tarde.

Dos jóvenes hermosos

(ella es morena, él rubio,

no habrán cumplido aún los diecinueve)

se besan bajo el Sálix babilónica.


Recuerdo que hace años

yo también era joven

y estaba enamorado

en el jardín botánico

a las seis de la tarde

de un septiembre cualquiera.

De Por si mañana no amanece,  Poemas de Sergio Borao Llop

9 de mayo de 2026

Regreso


Cada vez que las naves

a Ítaca regresan

sellan el fin de un sueño. 


Pero es grato saber 

que en Ítaca hay un puerto,

que es posible el regreso.


De Arenas de Ítaca. Poemas de Sergio Borao Llop

22 de noviembre de 2025

Pirenaica


Traje mi fuego para arrebatarte;

vine desde el asfalto y el neón deslumbrante, 

desde la confusión, la prisa, el ruido, el humo...


Traje mis ángeles urbanos a tu luz pirenaica;

desafié los hielos y las nieblas

con la soberbia propia del profano.


Transité tus senderos milenarios,

bebí el veneno dulce de tus fuentes,

contemplé tu silueta inamovible

y creí de ese modo hacerte mía.


La realidad, sin embargo, fue distinta:

Me transformó el silencio de tus cumbres.

Me conmovió la soledad de tus ibones.

Sentí el rocío de la madrugada

y el leve susurrar de la espesura.

Me acostumbré a escuchar de otra manera

y a convivir con los extraños seres

que pueblan las orillas del torrente.


Así fue sometida mi arrogancia.

Hoy vago entre tus abetos y sabinas,

vencido por tus armas invisibles,

sujeto al resplandor de tus laderas.

De Por si mañana no amanece, Poemas de @S_Borao_Llop

28 de octubre de 2025

Estas palomas que hoy me sobrevuelan


Estas palomas que hoy me sobrevuelan

ya no son las palomas que otras tardes nos vieron

sentados en la plaza

hablando de futuros imposibles

o recordando el tiempo en que fuimos felices

o el tiempo doloroso de tantas decepciones.


(Ya no son las palomas

que se arremolinaban

en torno a nuestro banco

esperando tal vez alguna miga,

un grano de maíz

o tal vez sólo

oyendo embelesadas tus palabras

que pintaban quimeras en el viento).


Estas palomas que hoy me sobrevuelan

no son palomas blancas, 

tan sólo son fantasmas de palomas

sobrevolando mi perdida sombra. 

De Por si mañana no amanece, Poemas de @S_Borao_Llop

9 de octubre de 2025

De la rosa


De la rosa es sencillo

amar el resplandor de su corola

la suavidad etérea de sus pétalos,

el seductor perfume,

la exuberante forma,

el nombre evocador, la silueta

que la noche recorta contra el cielo.


Pero solo quien ama

de verdad, solo aquellos

que anhelan el abrazo de la rosa

no sólo por su olor o por su brillo

sino también por el hiriente roce 

de la escondida y lacerante espina

conocen el sentido profundo de la vida.

De Por si mañana no amanece, Poemas de @S_Borao_Llop

28 de octubre de 2020

Ilusión

Caminar por la orilla del río,

contemplando abstraído los reflejos

de las torres, el puente, los diminutos pájaros.


Contemplando las ondas en el agua

y en esas ondas, difuminado, el cielo

tachonado de nubes huidizas.


Es entonces cuando toda imagen

parece una ilusión, el espejismo

de una realidad que acaso imaginamos

mientras en otra parte, soterrados,

yacemos sin conciencia. ¿Qué seremos

cuando caiga el telón y todo vuelva

a su naturaleza primitiva? 


29 de septiembre de 2020

Senderos

 


Los estrechos caminos que transito

¿son acaso los mismos que un día recorrí?


Recuerdo mañanas claras y días de lluvia.

La tierra, las vainas, el césped, los pinos...

Los colores de antaño eran distintos.


Hoy todo es un sendero solitario y angosto.

Sin un arbusto a los costados.

Sin una fuente allá a lo lejos.

Sin un río.

Los animalitos de otro tiempo

¿en qué veladas dimensiones moran?

El canto de los pájaros, hoy enmudecido

¿es tal vez la memoria de lo que nunca fue?


Y si pudiera contemplar mi reflejo 

en las aguas quietas de un remanso

¿sería acaso mi rostro el observado?


Será que el tiempo todo lo transforma

pero siento nostalgia

de aquel que fui en las tardes del otoño

que nos juntaba alrededor de la esperanza.


El destino del hombre es seguir caminando

seguir mirando con amor los nuevos horizontes

a pesar de los paisajes y las muertes

que van quedando atrás como fotos calcinadas.

31 de agosto de 2020

Exilio


El exilio no es estar lejos
de la tierra de los antepasados
o la tierra en que nos criamos
o el calmado lugar donde vivimos.

El exilio es estar lejos de casa
cuando ni siquiera sabes 
qué significa exactamente esa palabra.

El exilio es estar lejos
de lugares y gentes
que ni siquiera sabes si existen;
el exilio es saber que se está
en el lugar equivocado;
el exilio es estar fuera, 
desterrado de uno mismo,
o peor: encerrado
en el interior de alguien
que se nos parece un poco
pero es apenas un golem
con nuestros propios rasgos;
el exilio es no poder ser 
quien se desearía ser,
no estar donde se desearía estar
aunque no sepamos si ese lugar existe
o es un sitio llamado rosebud.
 
El exilio es un estado del alma,
la dilatada añoranza
de algo cuya existencia
apenas sospechamos. 

De Por si mañana no amanece, Poemas de @S_Borao_Llop

30 de julio de 2020

Atravesar un parque


Atravesar un parque inhabitado
a la hora del crepúsculo
cuando todo es posible.

Atravesar un parque a media tarde
como buscando escenas inconcretas.
Tal vez sea la sombra de un recuerdo
la perdida sensación de lo olvidado
o la certidumbre de lo irrecuperable.

Lo cierto es la figura
del hombre que camina
los senderos desiertos
esta tarde de otoño.

Quizá tras tantos pasos
se esconda algún principio.
O simplemente la deriva
-La angustiosa deriva-
desde siempre temida.

27 de junio de 2020

Recuerdo del jardín botánico



A veces eran también los árboles
(el álamo negro, la glicina, 
el magnolio y la palmera mejicana)
pero siempre al final
eran los patos:
nuestro banco y los patos;
era todo un ritual, aquellas tardes 
siempre estaban marcadas 
por un hagamos esto,
vayamos a tal sitio, 
pero siempre los patos
como un lugar sagrado
lejos de la ciudad y de los golpes
que la vida se empeña en asestarnos.

Todo ha cambiado mucho,
han pasado los años;
hoy los patos son otros
y tu sombra pervive
tan solo en mi recuerdo.
También vienen palomas, 
los patos se abandonan a la sombra.
Dos tristes cisnes surcan su reflejo
en las ondas silentes de las aguas,
tristes y solitarios, 
tanto que nunca parecieron 
tan fuera de lugar 
como en el centro justo de esta escena
que ahora estoy contemplando.

16 de mayo de 2020

La lucha siempre es desigual


La lucha siempre es desigual.
Es el poeta
solo
sin más armas que el grito,
sin aliados ni espejos.
Es uno contra todos.
Es el poeta
solo
contra todas las fuerzas
que tratan de ahogar la voz
antes que se haga eco entre las calles
y retumbe por toda la ciudad
como una marejada salvaje 
o el trueno que precede al aguacero
que borra para siempre toda máscara.


21 de octubre de 2019

Duele gritar cuando la voz es pura



Duele gritar cuando la voz es pura,
cuando aún no hemos bebido los amargos
licores que la vida nos reserva.

(Entonces aún creíamos 
que el mundo era un susurro).

Duele entrar en el templo
donde los mercaderes vocean alimentos
ahítos de retórica y veneno.

Duele callar cuando la voz es cruda
cuando ya se han probado los brebajes
del infortunio y las traiciones.

Por eso, aunque tan solo
la mar y las arenas nos escuchen
es preciso cantar, hasta la madrugada
y mucho más allá, cantar como posesos
mientras el mundo arde en su vorágine
de iniquidad, perfidia, egolatría
y otras maquinaciones innombrables. 

Es preciso cantar sin condiciones
hacia la inmensidad del horizonte.

24 de febrero de 2019

Camouflage


Cuando el poeta es niño aún
se le cincela a golpes de martillo
para que vaya asimilando los conceptos:
trabajar, consumir, asumir, imitar.
Como a todo niño se le sienta
durante horas frente al televisor
esperando tal vez que esas imágenes
le hagan abandonar sus flamígeros bosques 
y sus vastas estepas de nenúfares y ámbar.

Pero el poeta niño atrapa las imágenes
y las transforma, las retuerce y desgarra,
las convierte en ideas y metáforas
y de ese modo va aprendiendo
que todo es simplemente un decorado
y le rodean figurantes dóciles
incapaces del grito o de la lágrima.
Así, con disimulo, el poeta-niño sonríe dulcemente
finge interés, parece embelesarse
hasta el momento en que le creen ya curado.

Cuando el poeta deja de ser niño
y su sonrisa ya es tan solo el rictus
de quien ha visto demasiado y ni siquiera
tiene el don de la inercia o el olvido,
cuando llega la hora de esgrimir la palabra,
sus manos invisibles acuchillan
el rostro abominable de la farsa
y ya nadie sonríe, nadie aplaude,
nadie entiende esas palabras duras
que parecen surgidas de la entraña.

Y todos se preguntan, consternados
¿qué habrá sido de aquel niño-poeta?
mientras el rímel, el auto, la corbata...

22 de enero de 2019

Credo


Creo en el pálpito sagrado que me incita
a dispersar palabras sobre el cielo nocturno
como quien siembra granos en la tierra.

No creo en la poesía de alto standing
con olor a perfume y naftalina.

Creo en el fuego intenso que me quema
cada vez que me brota una palabra
lacerando los pliegues del silencio.

No creo en la poesía declamada
desde la cúspide de un púlpito.

La poesía es una confidencia
(un susurro intangible, 
una caricia entre las sábanas,
el reflejo de un ojo en Batisielles,
el suspiro cansado de una puta
en su tránsito diario por las calles,
la sombra de un patito en el estanque)
pero nunca la voz atronadora
de un actor recitando esas palabras
leídas o aprendidas de memoria
cuyo significado se le escapa
como escapa la sangre, gota a gota,
del que escribió ese verso que ahora escuchas
mientras la tarde ya declina.

2 de abril de 2018

Invisibles llagas


Las veo caminar cada mañana
entre la bruma de las calles.
Cansancio y rímel sobre sus pestañas,
maquillaje en sus conversaciones,
en sus bocas heridas, en sus caras
gastadas como la piedra roma
que cada noche lapida
y lapida
una y otra vez
una y otra vez
el ajado lienzo del recuerdo.

Como la pétrea mano que golpea,
noche a noche,
la blanda carne amoratada,
la consciencia que se torna niebla.

Una lágrima escapa.
Sombra de un grito insinuado
que un día escucharemos.
                         Tal vez
cuando ya sea demasiado tarde.


6 de marzo de 2018

La cara oculta de los cuentos


A Eva L.L. que sembró la idea
y aportó alegría a mi vida.

Ella quería ser princesa
pero, visto de cerca, 
el palacio no era de cristal
sino de frío acero.

Y los invisibles barrotes
fueron deformando su rostro
-un rostro antaño dulce-
hasta transformarlo en una máscara,
una máscara de plástico
diseñada para un mundo de plástico
donde sólo es real el desencanto.

5 de enero de 2018

Espejismos


Las ciudades, las sierras,
los aviones, los patos, 
los parques y ambulancias,
las luces, los teléfonos,
los gatos, los tranvías,
las alocadas multitudes,
las carreteras grises,
las farolas y esquinas,
tus manos, los bolígrafos,
el vuelo de los pájaros
y el mar, el mar, el mar...

Todo desaparece tras la siguiente duna.

Sólo es real la sed.

4 de septiembre de 2017

Odio los polígonos industriales


Odio los polígonos industriales.
Mi primera experiencia laboral fue en uno de ellos;
en una imprenta ubicada en un sótano
donde apenas se intuía la luz del sol.
Tal vez sea ése el motivo
o tal vez ese olor
a cosa muerta
mezcla de gasolina
quemada, alquitrán,
metales al rojo o no sé qué...
Es un olor inconfundible
que define perfecta e inequívocamente
la existencia de un polígono industrial.
Cierras los ojos y lo sabes.
Estás ahí, escuchas
vehículos que van y vienen,
voces que gritan, chirridos,
máquinas en perpetuo movimiento;
abres los ojos y ves:
esas puertas metálicas,
enormes,
las naves gigantescas,
los camiones, la gente
embutida en uniformes
que insinúan una cárcel
sin barrotes y sin escapatoria.
Y al llegar la noche,
un silencio de muerte
como si el mundo estuviera a punto de extinguirse
o se hubiera extinguido,
salvo por la obstinada presencia
de ese hombre solitario
que camina entre las calles muertas
como un perro olvidado por los dioses.


3 de octubre de 2016

Como si fuésemos inmunes


    A veces sé que tiene frío, que sufre, que le pegan.
    (Lejana. Julio Cortázar)
Como si fuésemos inmunes
miramos el entorno y nada vemos.

Vivimos encerrados
en nuestro mundo invulnerable
nuestra pequeña burbuja de cristal
donde no llega el eco
de los lamentos desgarrados
(como si todo ello no formara
parte de nosotros mismos,
como si esos rostros famélicos o atroces
no fuesen un reflejo abominable
de nuestros propios rostros impasibles)

Encerrados en el cuadro que pintamos
para obviar los colores imperfectos.

Y nos olvidamos.
Irreparablemente.
Nos olvidamos del otro:
ése que sin siquiera percatarse vive
el reverso de nuestra existencia
mientras reímos y jugamos y nos emborrachamos
como si fuésemos inmunes.

6 de junio de 2016

Perpetuum


Redacto historias
que no terminaré.

Bosquejo versos
que no hallarán poema que habitar.

Silbo melodías inconexas
que nunca formarán una canción.

Informes figuras de barro.
Lienzos donde siempre falta algún color.
Vidas inconclusas.

¿Podemos concebir el absoluto 
en el vasto universo
por siempre inacabado?


De Por si mañana no amanece, Poemas de @S_Borao_Llop 
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